Martillos

Esta es una de las herramientas más antiguas de las que se tenga conocimiento. En nuestros orígenes utilizaban rocas y otros objetos duros para cumplir con varias tareas que requieren de movimientos percutivos, con el tiempo, le agregaron un mango de sujeción y derivó en lo que actualmente conocemos como martillo.

Consiste en un objeto que se desplaza gracias a pequeños golpes que se le proporcionan directa o indirectamente. Es un objeto que no debe faltar en la caja de herramientas de ningún hogar y de ningún profesional del  área.

Los martillos permiten ejecutar  una gran variedad de tareas como:

  • Aplanar superficies.
  • Clavar y sacar clavos.
  • Encajar piezas en diversos espacios.
  • Cincelar
  • Repujar

Tipos de Martillos

Existen martillos de distintas formas y tamaños, cada forma define para qué tipo de trabajos son útiles.  Se pueden clasificar según la forma que tenga la cabeza del martillo y su material, según el área en la que se utilice y dependiendo del material del mango.

  • Martillo de peña

Estos martillos son utilizados principalmente en talleres de ebanistería y cerrajería; de igual forma son usados con mucha frecuencia en carpinterías, esto debido a que permiten clavar puntas con eficiencia y facilidad. Uno de los lados es plano y en forma de rectángulo, el otro lado es más delgado y sirve para ejecutar movimientos más precisos.

  • Mazo

Este es uno de los tipos de martillos más empleados, sobretodo en labores que requieran delicadeza, gracias a su cabeza que está fabricada de un material bastante blando en comparación a los que utilizan los otros tipos de martillos

  • Martillo de Tapicero

Como su nombre supone, esta herramienta es indispensable en talleres de tapicería. Uno de los aspectos más útiles de este tipo de martillo es que tiene un imán que permite evitar la pérdida de las pequeñas tachuelas que se utilizan en el oficio de tapicería.

  • Martillo de uña

También conocido como martillo de orejas, esta herramienta no sólo permite clavar clavos por medio de movimientos percutivos. Su extremo que asemeja a una pata de cabra permite hacer la extracción de clavos que se encuentren atacados a una superficie. Este tipo de martillo es muy común en las carpinterías y en los hogares. En el mercado hay una amplia variedad de este tipo de martillos, podrás elegir el más conveniente.

  • Mazo blando

Este martillo está fabricado con un material muy suave como goma, plástico o cuero. Debido a esto, el daño producido a la superficie que se está martillando es menor, y prácticamente no deja marcas.

  • Martillo de perforación

Este es el martillo que se debe utilizar para realizar trabajos con cincel. Es bastante robusto, posee un lado plano que suele ser de mayores dimensiones que el cincel y que permiten golpearlo con mucha precisión.

  • Martillo de bola

Este tipo de martillo sirve, sobretodo, para realizar trabajos a superficies metálicas. Recibe su nombre por la forma esférica que tiene en uno de los extremos; el otro extremo tiene un final plano. El lado plano se utiliza para diversas tareas que requieran de golpes; en tanto que, el lado redondo es ideal para moldear el metal.

  • Martillo para geólogo

Este martillo cumple con la función específica de partir piedras y rocas. Se emplea para determinar de qué está compuesta una roca, a fin de estudiarla con detenimiento. Otro uso que le dan los geólogos a este martillo, es de referencia de tamaño de algo que estén estudiando, es decir, lo colocan al lado de un objeto que vayan a fotografiar y de esta forma tienen la escala precisa.

  • Otros tipos de martillos

¿Cómo elegir un martillo?

La elección del martillo dependerá de las tareas que debas realizar con él. Si lo que quieres es un martillo para resolver algunas tareas hogareñas, lo más recomendable es que adquieras un martillo de uña, ya que este te va a permitir clavar diversos objetos y hacer extracciones de clavos.

Si por el contrario, necesitas una herramienta más profesional y que te permita realizar tareas mucho más específicas, debes seleccionar un martillo que cumpla con los requerimientos específicos para ejecutar dicha tarea; como por ejemplo el martillo de tapicería o el martillo para geólogo.